Nunca me cuestiones, entiéndeme. Permíteme estar dentro de ti, que no sea tu mano la que toca si no la mía, no serán tus ojos los que miren son míos, cuando beses o ames no lo hagas a tu estilo. Tu cuerpo es el mío, cuídame.
Estudia contextos, estudia de locuras, de amores y venganzas, no te quedes con la primera impresión. No me justifiques, eso condiciona, tampoco me condenes, vivamos juntos la locura.
Cuando caiga el telón me recordarás y muy probablemente tendrás ganas de volverme a ver, es entonces donde ambos comenzaremos una verdadera relación de amor.
Leonardo
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